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El País desmitifica la Web 2.0

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En plena emergencia de la Web 2.0, TIME Magazine designó como «Persona del Año» en 2006 a «YOU» (usted, cada uno de nosotros, se suponía), proclamando que «Usted controla la Era de la Información».

Por su parte, el País Semanal dedicaba su portada del domingo a «Los amos de Internet en España».

Menudo contraste!!! ¿A cuál de las dos portadas atenerse? ¿A la que, alineada con los ‘ilustrados-TIC‘, presenta Internet como una reedición virtual de la proclama «Libertad, Igualdad, Fraternidad«? ¿O a la que apunta que Internet tiene ‘amos‘, mientras que los demás seríamos … ¿siervos??.

Sabiendo que los titulares se piensan más para vender que para informar, he buceado un poco en  «Weblogs SL«, una de las empresas reseñadas en El País. Según los datos de wikio, los blogs que publica son los más vistos en  las categorías temáticas de mayor audiencia (3º y 4º en tecnología, 1º y 5º en Motor, 1º en Videojuegos, 1º en Cine, 1º en Moda, …).

En la entrevista en El País, el fundador de la empresa explica que cuando decidió crear su primer blog,

«No lo escribiría él, sino gente aficionada. Sin cobrar demasiado. Casi por placer. Desde su casa o el trabajo. Luego lanzó otro. Y otro».

Una muestra brutal, pensé, de «la cultura del nuevo capitalismo«, que se expresa también en Internet. Resulta además que uno de los ilustrados-TIC considerado influyente es también accionista de esa empresa. Nada criticable. Sólo un aviso de autodefensa intelectual contra un discurso ciberlibertario que se me antoja en absoluto desinteresado.

Porque sospecho que la imagen de ser los ‘amos‘ de Internet, los top entre los 1,5 millones de bloggers que se dice hay en España, les satisface.

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There is no such a thing as a free lunch

«The Big Switch«, el último libro de Nicholas Carr contiene, muy en la línea del autor, una buena dosis de reflexiones provocativas. Escojo una para la entrada de hoy:

«Los ordenadores e Internet proporcionan a la gente nuevas y potentes herramientas para expresarse, para distribuir su trabajo a audiencias amplias y para colaborar en la producción de bienes variados. Pero también hay una cierta ingenuidad, o por lo menos miopía, en estos argumentos. La retórica utópica ignora el hecho de que la economía de mercado está sobrepasando muy rápidamente a la ‘economía del regalo’ […] Las empresas están utilizando las masas de los ‘donantes’ de Internet como una fuente global de trabajo de bajo coste.

Si se continúa comercializando el contenido generado por los usuarios, parece probable que la mayor amenaza de la producción social no sea para las grandes corporaciones, sino para los profesionales individuales – los periodistas, editores, fotógrafos, investigadores, analistas, documentalistas y otros profesionales de la información que no están en nómina».

En algún otro momento he escrito sobre las «estrategias bifurcadas» de grandes empresas como Google. Muchos somos sus usuarios, pero no sus clientes. De hecho, somos la audiencia de sus clientes. Lo mismo que los espectadores para una cadena de televisión.

Un aforismo americano sostiene que nadie regala una comida porque sí. La Web 2.0 tiene dos caras. La retórica utópica de los ‘ilustrados-TIC‘ sólo se centra en una de ellas.

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Celebrities (también las 2.0)

Aún sobre el asunto de las ‘notoriedades sobrevaloradas‘, me apoyo, sin licencia, en la técnica de un descubrimiento de expresión visual en la blogosfera.

Sin más comentarios que los que los lectores quieran añadir.

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Tecnología y cambio social: El huevo y la gallina

Escribiendo un ‘post’ reciente me asaltó la cuestión:

¿Es la Web 2.0 es una consecuencia de la sociedad líquida, y por tanto una plataforma que refuerza esa sociedad? ¿O es a la inversa? (¿O quizá un poco de cada?)

Como consecuencia de una tendencia a la abstracción que no consigo controlar, esta cuestión me ha llevado a otra:

¿Es el cambio científico o tecnológico el que provoca el cambio social? ¿O es a la inversa? ¿O quizá un poco de cada?

escher-hands.jpgCon la firme intención de volver a la cuestión de las TIC y la sociedad de la información y el conocimiento, me ha parecido que aprendería algo repasando algunos datos y fechas de la Revolución Industrial.

De entrada, esta revolución tuvo un origen localizado en el tiempo y en el espacio:

A finales de los 1700s la economía basada en el trabajo manual en el Reino Unido empezó a ser reemplazada por una economía dominada por la industria y la maquinaria. Empezó con la mecanización de las industrias textiles, el desarrollo de las técnicas de producción de acero y el uso creciente de carbón refinado. Una vez iniciada, se extendió.

Fuente: Wikipedia (las cursivas son mías)

Este «desarrollo de las técnicas» fue anterior a los avances de la Termodinámica y el Electromagnetismo, las disciplinas que hoy diríamos que son las subyacentes a la revolución industrial.

  • El término Termodinámica no se acuño hasta 1858. El ciclo de Carnot, que creo que fue el primero en explicar las bases del funcionamiento de un motor, se descubrió no mucho antes, en 1824.
  • Las ecuaciones de Maxwell, que son el fundamento del electromagnetismo, el fenómeno físico de los motores eléctricos, se descubrieron en 1861.

La conclusión, por tanto, es que en la Revolución Industrial

La técnica se avanzó a la ciencia.

La técnica se desarrolló en un contexto de sociedad (la economía del trabajo manual) propicia a aplicarla. En este sentido, la sociedad se anticipó a la técnica.

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Pero hay más. La definición de Wikipedia tiene un problema. Se coincide en que la publicación de La Riqueza de las Naciones, de Adam Smith, supuso el principio de la economía. Pero ‘La Riqueza de las Naciones’ apareció en 1776, antes de la Revolución Industrial. Según explica David Warsh,

Muchos historiadores económicos han concluido que […] Adam Smith era ciego a las causas y consecuencias de la industrialización.

En suma, Adam Smith teorizó sobre el mercado como un mecanismo de mano invisible en virtud del cual el resultado de un conjunto de personas persiguiendo su propio interés acaba resultando en un óptimo global. Por tanto:

Los gérmentes conceptuales de la economía de mercado y de la ética del individualismo como fuente de progreso económico (y más adelante, de progreso a secas) fueron anteriores a la Revolución Industrial.

Conclusión (sobre la que tendré que volver):

El gérmen de la Revolución industrial está en ideas y principios éticos anteriores a las tecnologías que hicieron posible la economía industrial.

Dando un triple salto mortal hacia adelante (que repensaré en próximos días con la moviola),

¿Podríamos concluir que la para progresar en la economía del conocimiento hace falta algo más que conocimiento y tecnologías del conocimiento?

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