Archivo de la etiqueta: Fractura Digital

Innovar para los ‘aliens’

Como muestran los últimos datos del INE, la mitad de la población española utiliza Internet menos de una vez por semana. El motivo principal sigue siendo, igual que desde hace años, la falta de Interés.

Si tantos con-ciudadanos no se interesan por es porque no hemos conseguido interesarles. Hacerlo, conseguir cambiar su comportamiento, exige innovar en el modo de promocionar Internet. ¿Se está intentando lo suficiente?

Sospecho que no del todo. Me he entretenido en calcular, a partir de los datos del INE, el incremento anual de internautas por franjas de edades. Se observa que se está produciendo últimamente la incorporación a Internet de los grupos entre 25 a 35 años, y en menor escala de los de 35 a 45, en tanto que el de los mayores está comparativamente estancado.

En su muy interesante ponencia en las jornadas de Sociedad Red, Ethan Zuckerman sostenía que la verdadera innovación parte de asumir las restricciones del entorno existente, no ignorándolas. En el caso que nos ocupa, la restricción está en la distancia entre el modo en que se presenta la tecnología (que cambia a toda velocidad) y los ‘marcos mentales‘  de los no-conectados, que lo hacen forzosamente de modo más lento. Se trata de acercar la tecnología a los clientes; no de obligar a los clientes a adaptarse a la tecnología.

Que, o mucho me equivoco, no es lo que más interesa a los avatares y nativos. ¿Quién asume entonces liderar el reto?

¿Comentarios?

10 comentarios

Archivado bajo Fractura estratégica, Marcos mentales, Prospectiva, Sociedad

Por una axiología de lo digital

En mi entrada anterior sobre la clasificación de personas en ‘aliens’, ‘nativos digitales’, ‘inmigrantes digitales’ y demás, cuestionaba que se utilice, conscientemente o no, de forma valorativa. Como si ser ‘alien’ fuera peor que ser ‘nativo’ o ‘avatar’.  Como si lo único que se pudiera hacer con los ‘aliens’ fuera  compadecerlos de palabra y dejarlos por imposibles, pobrecillos, a su suerte.

En sus comentarios, Genís Roca y Pau Jané apuntan, creo que correctamente, a que la habilidad en el uso de las TIC no debiera ser el único criterio de clasificación; y mucho menos de valoración.

Un blog no es probablemente el medio más adecuado para desbrozar y esbozar una radiografía de las características relevantes de cada los grupos que nos ocupan. Algo que exigiría en cualquier caso un trabajo serio de sociología (como en el informe PIC de la UOC/IN3 o en “La guerra de las pantallas” de Imma Tubella).

He intentado así y todo esbozar en mi pizarra, a modo de sugerencia, un apunte de lo que se podría hacer: cruzar la habilidad digital con otras habilidades humanas y/o sociales relevantes. De acuerdo con Pau, por ejemplo, sospecho que uno de los rasgos de los ‘nativos digitales’ es que son objetivos de marketing; incluso cuando crean tendencias que luego otros producen y ellos consumen. Otro ejemplo: los nativos y avatares  que se agrupan en una telaraña de redes sociales, ¿son líderes o gregarios? ¿Dónde encontramos más líderes? ¿Entre los avatares, entre los nativos, entre los aliens, …?

Hay, obviamente, muchos más criterios a considerar para confeccionar el cuadro, pero se salen de la pizarra. Y después hay que rellenarla. Habrá de ser en otra ocasión.

¿Comentarios?

Deja un comentario

Archivado bajo Fractura estratégica, Marcos mentales, Sociedad

Esos no lo pillan

En su ponencia en las recientes jornadas de Sociedad Red en Barcelona, Carlos Domingo mencionó una especie de taxonomía (propuesta inicialmente por Marc Prenski) para caracterizar personas según su grupo de edad y su intensidad en el uso de la Red. La reproduzco en inglés, porque los matices del lenguaje son significativos:

  • Digital avatars, born in the 21st century, live mostly in the online world and have lots of virtual relationships and communications.
  • Digital natives, from the 80’s, have lived with technology all their lives;they live in hybrid worlds partly online party offline.
  • Digital adaptives, born in the 70’s, entered the technology world at an early stage.
  • Baby boomers are digital immigrants, foreign to the technology world but adapting to it as they enter adulthood.
  • Older people are digital aliens, complete foreigners to technology.

Esta clasificación me incomoda. En primer lugar, porque es incompleta; por edad soy un ‘alien’, pero llevo utilizando ordenadores hace 30 años. ¿Dónde me sitúan?

Es una clasificación discutible también en la forma y en la intención. En la forma, porque el lenguaje que se utiliza tiene resonancias peyorativas; el calificativo ‘alien‘ no es precisamente cariñoso. Es además displicente: ‘aliens’ son los ‘extraños‘ que vienen de fuera, recién llegados. En el mundo real, en el que la mitad de la población española no se conecta a Internet ni siquiera una vez al mes,  los genuinos aliens son los ‘avatares’.

Hay más. Por ejemplo: si los ‘emigrantes‘ se han de adaptar a la tecnología, será porque la tecnología no está adaptada a ellos, que en teoría son los clientes. ¿Cuál es o tendría que ser el orden de precedencia?

Podríamos además profundizar en la axiología de esta clasificación: Pero será en una próxima ocasión.

P.S. La imagen de la figura es un antiguo mapa de Cataluña, en el que para facilitar la interpretación he señalado Barcelona y Tarragona. ¿A que nos parece hecho al revés? Lo que ocurre es que para el francés que lo dibujó, París era el centro del mundo.

14 comentarios

Archivado bajo Fractura estratégica, Marcos mentales, Sociedad

It’s lonely at the top

La Vanguardia publicaba en su edición de ayer una entrevista con el President de la Generalitat, que en la edición impresa se acompañaba de la fotografía que aquí reproduzco, pie incluido.

No podemos saber hasta qué punto la foto refleja o no el aspecto habitual del despacho del President. En cualquier caso, desde mi óptica sesgada a favor del uso de las tecnologías, hay como mínimo tres detalles relacionados que me llaman la atención:

  • La cantidad de papeles y carpetas sobre la mesa, y detrás de ella.
  • La ubicación del teclado y la pantalla del ordenador, a una distancia que sugeriría que no se utiliza con demasiada frecuencia.
  • El hecho de que el artefacto electrónico más al alcance del President no es el ratón del ordenador, sino algo que más bien parece el mando a distancia de un televisor.

Me parecería aventurado, no disponiendo de más información, ir más allá en el comentario o inferir conclusiones. Aquí lo dejo.

6 comentarios

Archivado bajo Fractura estratégica

La mayor fractura digital es la mental

Circula estos días un documento de la Generalitat de Cataluña con las “Bases del pacto nacional para las infraestructuras“. Que incluye referencias a las telecomunicaciones, pero como una “arrière pensée“, como si se hubieran incluido a toda prisa para corregir un olvido.

El epígrafe “Fundamentos del Pacto …” se inicia señalando que las infraestructuras son importantes para cuatro objetivos fundamentales:

  1. Creación de riqueza
  2. Desarrollo sostenible
  3. Cohesión social y territorial
  4. Calidad de vida y bienestar de la ciudadanía.

Pero las telecomunicaciones apenas si aparecen en el desarrollo de esos puntos. Se menciona, por ejemplo, que:

Para hacer posible la mejora de la competitividad, es imprescindible que las nuevas infraestructuras ayuden a reducir la intensidad energética del PIB y las emisiones de gases de efecto invernadero. Estas reducciones se conseguirán, entre otros criterios, con el cambio del modelo de movilidad fomentando al máximo el transporte colectivo de las personas y el transporte ferroviario de las mercancías”.

Pero no hay referencias al potencial del uso de las telecomunicaciones como sustitutivo del transporte. No es un lapsus puntual. Al final de la misma sección se establece que:

El crecimiento económico, la cohesión territorial y social, la igualdad de oportunidades, la conservación del territorio y el paisaje, adquieren toda su dimensión cuando se orientan a la mejora de la calidad de vida y el bienestar de la ciudadanía. Asegurar los suministros energéticos y de agua, garantizar la movilidad de las personas, dotarlas de transporte público, son imprescindibles para la calidad de vida”.

Sin más. Omisión total de las telecomunicaciones, punto final.

Algo habría que hacer, algo drástico, para incorporar las TIC a los ‘marcos mentales‘ de nuestros dirigentes.

¿Comentarios?

2 comentarios

Archivado bajo Economía, Fractura estratégica, Infraestructuras, Marcos mentales, Sociedad

Plantilla de manifiesto à la Lakoff

thinkingpoints_cover_250.jpgNo deja de parecerme una paradoja que el PSOE haya convertido (siquiera brevemente) a Georges Lakoff en una figura mediática en España. Porque lo que he entendido de lo que el Profesor Lakoff propone es cómo ayudar a colocar en el imaginario público sus propuestas de progreso, no necesariamente su imagen.

En cualquier caso, propongo ponerse a rebufo de la ‘ola Lakoff’, aprovechar lo valioso de sus planteamientos (que creo que lo son, a pesar de las críticas) y pensemos qué podemos hacer con ellos. Si el PSOE cree que le servirán para sus causas, ¿por qué no habrían de servirnos para las nuestras, sean las que sean?

Me propongo, por tanto, (espero no desfallecer por el camino) ejemplarizar en una serie de ‘posts’ algunos de los pilares de los planteamientos de Lakoff, partiendo de su presentación en el libro cuya portada se muestra en imagen, que me parece mucho mejor que el traducido en España, además de estar disponible en la red.

Un elemento del armazón conceptual de Lakoff (aunque no original suyo) son los ‘marcos mentales‘ (frames) de los que dice:

Los ‘frames’ son las estructuras mentales que permiten a los humanos entender la realidad – y a veces crear lo que tomamos por realidad. […]

Los ‘frames’ no sólo definen asuntos, problemas, causas y soluciones; también ocultan asuntos y causas relevantes. Las políticas y los programas sólo tienen sentido en el contexto de los ‘frames’ en los que se han definido. […]

El uso de los ‘frames’ es en gran medida inconsciente.

Para empezar a tirar de los hilos, me parece prometedor partir del ‘manifiesto’ con el que empieza su libro el propio Lakoff, que traduzco y parafraseo como sigue:

[Etiqueta1] está hoy en peligro. Se enfrenta a la amenaza de dominio por un pensamiento radical y autoritario que se califica a sí mismo como [Etiqueta2], como si estuviera preservando y promoviendo los valores de [Etiqueta1], cuando en realidad los está minando.

Nosotros, los [Etiqueta3] damos tan por supuestos estos valores que no tenemos ya la capacidad de articular una visión [Etiqueta3]. Hemos dejado de controlar los términos del debate político, e incluso hemos cedido el lenguaje de los ideales [Etiqueta3] a la redefinición que han hecho de los mismos los [Etiqueta2]. Los [Etiqueta2] entienden sus valores y conocen su agenda. Han impuestos sus ideas y su lenguaje a [Etiqueta1].

Un párrafo que se convierte en el original de Lakoff con las equivalencias:

  • [Etiqueta1] = América
  • [Etiqueta2] = conservador, conservadores (ellos)
  • [Etiqueta3] = progresistas (nosotros)

Propongo a quien acepte el juego que pruebe otros juegos de etiquetas que generen un párrafo que le parezca con sentido.

Por ejemplo,

  • [Etiqueta1] = Cataluña
  • [Etiqueta2] = nacionalistas madrileños (ellos)
  • [Etiqueta3] = catalanistas o nacionalistas o independentistas (nosotros)

o bien, a la inversa

  • [Etiqueta1] =España
  • [Etiqueta2] = nacionalistas catalanes (ellos)
  • [Etiqueta3] = estatalistas (nosotros)

No tengo tengo la más mínima intención de proseguir en esta línea, sino de ser capaz de aplicarlas a la cuestión de cómo impulsar la sociedad de la información. Pero para ello incluso la simple definición de las etiquetas no es evidente. Aunque, en referencia a la cuestión del canon digital, la SGAE postularía quizá algo como:

  • [Etiqueta1] = La Cultura (con mayúsculas)
  • [Etiqueta2] = progresista, tecnocrático
  • [Etiqueta3] = creadores de La Cultura

Y también, con los cambios evidentes, los valores opuestos.
Hasta aquí por hoy: fin de la primera entrega. ¿Sugerencias? ¿Comentarios?

1 comentario

Archivado bajo Marcos mentales

Discursos enmarcados

lakoff-psoe.jpgLa incorporación de Georges Lakoff y su propuesta de “marcos mentales” al aparato de campaña del PSOE me da pie a seguir coleccionando apuntes que confluyen hacia la “falta de discurso” en varios ámbitos relevantes de nuestra sociedad.

Los frames (marcos) son estructuras mentales que conforman el modo en que vemos el mundo. Conforman los objetivos que perseguimos, los planes que hacemos, el modo en que actuamos y lo que cuenta como un buen o mal resultado de nuestras acciones […]

También conocemos los frames por medio del lenguaje. Todas las palabras están definidas en relación a frames conceptuales. Cuando oímos una palabra, se activa en nuestro cerebro su frame o su colección de frames.

Cuando me crucé con este concepto por primera vez, me interesó explorar cómo usarlo para encontrar formas alternativas de promover en nuestro entorno la “sociedad de la información”, un concepto “inespecífico y engañoso” (Manuel Castells dixit), con el que como mínimo la mitad de nuestra sociedad, y me temo que una mayor proporción de líderes sociales (públicos y privados) no ha llegado a conectar.

Quizá porque lo que en el fondo está sucediendo es que la “falta de relato” sobre la sociedad de la información no sólo tiene que ver con el modo en que explicamos las tecnologías, son una carencia más amplio de relato en el ámbito general de la sociedad.

Aportaré hoy dos síntomas adicionales. El primero lo apunta Vicens Villatoro escribiendo en El País del Viernes 7 de Diciembre sobre la manifestación sobre el “derecho a decidir” del 1 de Diciembre en Barcelona. Centrada, por lo menos nominalmente, sobre los problemas de las infraestructuras (físicas, añadiría yo) en Cataluña.

Era en su convocatoria y fue en su realización una manifestación de los ciudadanos que creen que tras los problemas de infraestructuras existe, como origen y matriz, un problema político, una estructura injusta del Estado, un déficit de poder político y de inversión de dinero público. […]

El mensaje (bien articulado, como es su costumbre) de Villatoro es que:

Una de las funciones de la política es dar sentido a los hechos: tejer un relato creíble sobre por qué pasa lo que pasa.

Pero la coincidencia de los políticos asistentes acerca de ese relato se limitaba a la identificación de “Madrid” como responsable. Era por tanto, en lo fundamental, un discurso en negativo. Por la carencia creo yo, de un discurso lo bastante sólido en positivo. Que pienso que tampoco tienen los partidos que escogieron no respaldar la manifestación.

Carencia de relato –> Déficit de credibilidad –> Desafección

¿Es éso lo que está pasando? Con una consideración adicional: para construir el relato y el proyecto de “nuestra” sociedad de la información, o como queramos llamarla, la responsabilidad y la influencia (positiva y negativa) de “Madrid” es cercana a cero.

la-luz-apagada.jpg

Ahora bien, esta “nuestra” carencia no es exclusiva ni de Cataluña ni de España. Por lo menos según la opinión del (radical) filósofo esloveno Slavoj Zizek publicada en El País de hoy,

¿Y qué pasa si el verdadero problema [… es …] la melodía en sí, la canción de la unidad europea que nos interpreta la élite tecnocrática de Bruselas? Lo que nos hace falta es una nueva melodía central, una nueva definición de Europa. El problema [… procede …] de la confusión sobre qué es Europa. El punto muerto experimentado por la Constitución europea es una señal de que el proyecto busca su identidad. […] La lección está muy clara: el populismo fundamentalista está llenando el vacío creado por la ausencia de un sueño de izquierdas.

Que cada uno decida en qué ámbitos más cercanos podría aplicarse una conclusión similar. Mi primera reacción, precisamente desde el respeto por el personaje, es la preocupación que me genera el hecho de que un académico e investigador como Lakoff, que en EEUU defiende la acción desde la base (“grassroots”), acepte asesorar a la “maquinaria” de un partido político, incluso si es el PSOE. Porque se me antoja que el comentario de Zizek sobre las “elites tecnocráticas” sería aplicable a la maquinarias de los partidos. Suprimiendo, tal vez, el calificativo de “tecnocráticas”.

La alternativa aparente sería encender luces nuevas, activar un movimiento “grassroots”. Para la política en general. O, como mínimo, para las políticas de sociedad de la información. Cómo hacerlo, ésa es otra cuestión.

6 comentarios

Archivado bajo Fractura estratégica, Infraestructuras, Marcos mentales

¿Emular al Silicon Valley?

En su reciente charla en el ITF en Barcelona, Regis McKenna, explicó cómo llegó a convertirse en uno de los pioneros de Silicon Valley. Se formó en Pittsburgh, bautizada como ‘The Iron City’ o ‘The Steel City’, sede de acerías y una de las ciudades de EEUU más representativas como sede de las “industrias pesadas” de la era industrial.

La historia de la ciudad relata cómo tuvieron allí su base algunos de los industrialistas legendarios de los EEUU, como Andrew Carnegie y Andrew Mellon. Personajes que no se limitaron a acumular fortunas también legendarias, sino que dejaron también su huella creando instituciones como la Carnegie-Mellon Universitity. Todavía hoy, cuando hace décadas que EEUU dejó de ser un país de referencia en la producción mundial de acero (ahora es la India), el equipo de fútbol americano de la ciudad se sigue denominando como los Pittsburgh Steelers.

silicon_valley_224189g.jpgCuando Regis McKenna se trasladó desde Pittsburgh hasta las cercanías de Stanford a mediados de los 60, la tecnología del silicio estaba aún en sus principios, y el Silicon Valley era todavía sólo un valle. Pero él explicaba en Barcelona que en esa época ya se veía que la industria del acero en Pittsburgh había dejado atrás sus mejores momentos. Y los jóvenes que buscaban ser parte, o incluso protagonistas, de un relato vital de pioneros, abandonaban una ciudad de herencia industrial para ubicarse cerca del mar, en los espacios mucho más abiertos de California.

El resto es historia, y ya está escrita. El personaje en cuestión colaboró en el despegue de las empresas (National Semiconductor, Intel, Silicon Graphics) que catalizaron la explosión de la industria del silicio. Una industria que convirtió un valle en ‘el’ Silicon Valley y que todavía hoy, aún con la emergencia posterior en la misma zona, de industrias del hardware, del software y de Internet, continúa siendo uno de los núcleos principales de la actividad emprendedora y de I+D de la zona.

Cuando McKenna finalizó su charla recomendando “don’y try to emulate (the Valley): cooperate” me vino a la memoria un programa del Canal 33 de hace unos años en el que, en presencia de Manuel Campo Vidal, Pasqual Maragall proponía que Cataluña aspirara a convertirse en el “Silicon Valley del sur de Europa“, mientras Manuel Castells le contradecía sugiriendo como preferible el objetivo de llegar a ser “la Finlandia del Mediterráneo“.

curvedrdsign.jpgMe imaginé entonces intentando construir un relato de cómo un conjunto de jóvenes emprendedores y ambiciosos, nacidos y formados en los lugares en los que se construyó la sociedad industrial en Cataluña (el Poble Nou, el Vallés, donde fuera) emigraban buscando su porvenir hacia los lugares en que se gestarían y nuclearían los proyectos de futuro de Cataluña.

Pero no conseguí completar ese relato. Los que imaginé emigrando hacia la costa encontraban, más que espacios abiertos, cinturones de urbanizaciones y hoteles destinados al ocio y/o al turismo. Los que emigraban al interior no encontraban Universidades y/o centros de investigación en donde se estuviera construyendo el futuro. Los que se quedaban en Barcelona y miraban hacia el 22@, …

En fin. Seguro que el problema es que mi imaginación es más bien limitada, por lo que no pierdo la esperanza de que alguno de los lectores tendrá a bien ayudarme a construir ese relato, a escribirlo y a difundirlo.

1 comentario

Archivado bajo Educación, Marcos mentales

Tecnologias y proyectos de pais

La lectura del todavía reciente discurso de Artur Mas sobre la refundación del catalanismo me reafirma en lo ya expresado en ‘post anteriores‘: la dificultad de los estamentos dirigentes (públicos y privados) de nuestro país para integrar de un modo coherente las tecnologías de la información en sus discursos y proyectos.

Las Tecnologías de la Información son apenas relevantes en las propuestas de futuro de nuestros políticos

Una conclusión que, aunque creo aplicable al conjunto de las fuerzas políticas presentes en el Parlament de Catalunya, resulta quizá algo más chocante cuando se aplica a quien conoce bien y respeta, como es el caso, la historia del catalanismo.

Una muestra. Artur Mas recuerda que

El catalanisme pretenia tres grans objectius:
– la pervivència de la nació catalana.
– la recuperació de les nostres institucions d’autogovern.
– el progrés econòmic i social dels catalans. És a dir, la modernització del país i el benestar de la societat.

Pero, por lo menos hasta donde yo he podido entender, la actualización del tercero de estos objetivos es el que aparece más diluido en su propuesta. De entrada,

  • El concepto “tecnologías” no aparece ni una sola vez en todo su discurso.
  • El concepto “telecomunicaciones” aparece una sola vez, citado como de pasada en el contexto de una referencia a las infraestructuras.

Recordemos que uno de los ingredientes que hizo posible que el catalanismo fuera una bandera de progreso económico y social fue el impulso de la burguesía industrial, sobre todo del textil, que había adoptado la mentalidad de la economía industrial. Aunque fuera con la ayuda de la protección arancelaria.

Ahora tocaría, pienso yo, que recabar el mismo impuso de (y a) las industrias del conocimiento, al uso inteligente y efectivo de las tecnologías de la información. Pero este ingrediente no es visible. Mi impresión es que la cuestión del empuje económico está muy difuminada en el discurso de Artur Mas. Un síntoma de ello es que, cuando enumera los ingredientes de la “Cataluña Global”, el espíritu empresarial aparece sólo en sexto lugar. Nada preeminente.

reflejo.jpg

Ahora bien: si el discurso no da la preponderancia que uno hubiera esperado a las tecnologías será por algún motivo. Tal vez alguno de los siguientes:

  • No se consideró importante
  • Se consideró que el electorado no lo consideraría importante
  • Se olvidaron
  • A falta de ideas claras y/o con suficiente “gancho”, se consideró mejor eludir la cuestión.

O cualquier otra explicación que el lector tenga a bien sugerir.

En cualquier caso, en un discurso de estas características, al que se ha dado la relevancia que se le ha dado, esa omisión debe de ser el reflejo de algo.

Deja un comentario

Archivado bajo Fractura estratégica, Marcos mentales