Urgente, Inmediato, Importante, Atención Dividida

Hoy me ha interesado

recuperar una reflexión antigua sobre tiempo y virtualidad, sólo un día después de que algo me impulsara ayer a escribir sobre el equilibrio entre presencialidad y virtualidad.

El detonante ha sido una entrada en el blog de Seth Godin, con el titular: “Las noticias en tiempo real no son ni una cosa ni la otra” (Lo reconozco: este tipo tiene más talento que yo para los titulares).

Me ha llamado la atención su párrafo final, que transcribo:

In the last ten years we’ve redefined breaking news from “happened yesterday” to “happened less than fifteen seconds ago.” The next order of magnitude will be prohibitively expensive and (most of the time) not particularly useful. Better, I think, to hustle in the other direction and figure out how to benefit from well-understood truth instead of fast and fresh rumor.

Varios apuntes al respecto:

  • El tiempo es nuestro recurso más escaso. Como observó ya hace mucho Peter Drucker, nuestro stock de tiempo es del todo inelástico. Crezca lo que crezca la demanda, el tiempo que tenemos disponible no crecerá. Todo el que gastamos en lo inmediato y trivial lo restamos del que nos queda para invertir en lo importante. Y las cosas importantes en las que invertirlo no escasean.
  • Las TIC asaltan sin misericordia nuestro stock de tiempo disponible. Más aún desde la explosión de los medios y las redes sociales. Hay más información de la que podemos digerir. Siempre la ha habido, de hecho, aunque en menor exceso. Herbert Simon, mucho antes que el menos interesante Clay Shirky, diagnosticó que el verdadero problema es diseñar cómo filtrar la información de manera inteligente, de modo que sólo nos llegue la que sea relevante. Pero nos resulta cada vez más difícil decidir por anticipado y con un mínimo de precisión lo que nos resulta relevante. Es un asunto importante, que necesita un tiempo, cada vez más devorado por la urgencia de la inmediatez.
  • Hay quien propone volver a la ‘slow information’. Alguien muy querido me aconsejó hace años invertir menos tiempo en leer menos diarios y más en semanarios como The Economist. En la edición impresa, apostillaría hoy. Si aún viviera, le encantaría saber que en Inglaterra está teniendo mucho éxito una revista (“Delayed Gratification“), que se califica como ‘slow journalism’. Me acabo de suscribir.
  • Se detecta una explosión de software para gestionar el tiempo. En algunos casos, como Mailbox o Alto, el objetivo es ayudar a recuperar parte del tiempo que nos lleva la gestión del email. Pero proliferan también nuevas propuestas para gestionar proyectos, tareas y objetivos, individualmente o en grupo. Dejo el asunto para otra entrada. Pero sin dejar de apuntar que tanta oferta, a menos que la impulsen insensatos, apunta a que hay una demanda potencial, explícita o latente.

Saludos cordiales.

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