Archivo diario: abril 18, 2011

Las nuevas tecnologías no nos enseñan nada

El autor de un artículo («La vida ligera«) publicado en El País sostiene que:

«Las nuevas tecnologías empiezan a señalarnos el camino hacia el nuevo mundo […]

Las nuevas tecnologías nos enseñan a vivir en la levedad y el presente«.

Soy consciente de lo cansino que resulta denunciar estos abusos de lenguaje, pero creo necesario señalar lo que considero una falta grave de rigor intelectual.

Lo cierto es que las nuevas tecnologías no muestran ningún camino ni nos enseñan nada. Lo hace, en todo caso, la gente que las utiliza. Con sus motivos, que podemos o no hacer nuestros.

No es cierto tampoco que, como apunta el autor:

«No queda más remedio: seguir el rumbo que marcan las nuevas tecnologías, […] abrazar la vida ligera, la levedad a la que tendremos que montarnos de ahora en adelante, vivir de alquiler para poder irse a otra ciudad o a otro país cuando sea preciso, disfrutar el dinero en lugar de guardarlo y vivir la vida en tiempo presente, vivirla hoy, porque el vivir para mañana ya es cosa del ayer«.

Esa vida liviana, líquida, sin compromisos ni proyectos, es una fantasía más que se nos propone. Interesadamente, porque apoya una ideología a la que interesa escamotear lo mejor de la naturaleza humana. No tenemos por qué asumir como propias ni esa ideología ni sus propuestas, por más que proclamen la tecnología como una bandera, de hecho como un fetiche. Todo lo contrario. Hay que denunciarlas. Porque hay alternativas mejores y más necesarias.

Deja un comentario

Archivado bajo DialécTIC@s

¿Confiar al FMI las políticas laborales?

El recorte colgado en mi tablero procede de un discurso reciente del Director General del Fondo Monetario Internacional. Dado que todo el mundo coincide en el origen financiero de la crisis, me parecería como mínimo algo ingenuo esperar que una institución ha puesto y pone sus prioridades en lo financiero se ocupe de corazón de la cuestión laboral.

De hecho, por si acaso se preocuparan de arreglar el mundo del trabajo con el mismo fervor con el que han cuidado del financiero, he dejado en el recorte el contacto con el departamento de relaciones externas del FMI. Por si alguien se apunta a pedirles que, por favor, no lo hagan. Bastante trabajo tienen ya, pienso yo, con arreglar los entuertos de aquello de lo que se supone que entienden.

Deja un comentario

Archivado bajo DialécTIC@s, PolíTIC@s