Archivo diario: febrero 20, 2009

Marcos mentales: Derecho de autor

Supongamos el hipotético caso en que:

  • Un autor (de música, de textos, de un video, de una imagen) decide poner copias de una obra en el mercado con la condición explícita de que no se reproduzca y difunda en Internet.
  • La difusión de esas copias tiene la cobertura formal, digamos que equivalente a un contrato, por el que el receptor asume la obligación de respetar esa voluntad del autor.
  • Así y todo, alguno(s) de los compradores no respeta(n) esa condición y sube(n) el video a YouTube, la copia de la imagen a Flickr, o similares.
  • Como consecuencia, otros se descargan múltiples copias desde Internet.

¿Cómo valorar esta situación?

blog_090220

Para mí es obvio que los que han ‘subido’ la copia de su obra a Internet han quebrantado unilateralmente la voluntad del autor. No juzgaré si tienen o no una responsabilidad legal. Tampoco me parece relevante saber si perseguían o no lucrarse con su acción. No han respetado el derecho del autor sobre su obra, y éso me parece éticamente condenable.

Comentando un reciente post de Enrique Dans, se me ocurrió preguntar «qué derechos tiene o debería tener un autor que no quiere que sus obras circulen por Internet«. Transcribo  la respuesta del Profesor Dans:

«Si un autor no quiere que su obra circule, tendrá que no divulgarla. Guardarla en una caja fuerte y que no la oiga o vea nadie. Los bits son bits […]  y una vez que los sueltas, no hay quien los vuelva a meter en el redil. Por tanto, la voluntad del autor alcanza a decidir si quiere publicar su obra o no, pero una vez publicada, se limita a tomar decisiones en los ámbitos que pueden ser controlados, no en los incontrolables. […] Lo que sí deberá, una vez iniciada la difusión, es contar con alguien que contabilice en qué sitios está siendo utilizada con ánimo de lucro, y pase las correspondientes facturas».

Una posición que sólo puedo entender como resultado de una ideología que da prioridad a las cosas (en este caso a Internet) sobre las personas.

¿Comentarios?

3 comentarios

Archivado bajo Humanismo.com, Marcos mentales, Propiedad Intelectual, Sociedad