La Historia, ¿se repite?

blog_090218Cuentan que en 1764, James Hargreaves, un hilador inglés, después de tumbar accidentalmente la rueca de su esposa, tuvo la idea de conectar varios husos a una única rueda para aumentar así su capacidad de hilado.

Cuentan también que Mr. Hargreaves construyó así una máquina casera que le permitió multiplicar la cantidad de hilo que su familia producía y vendía.

Cuentan unos que su súbita prosperidad provocó la envidia de sus vecinos, que asaltaron su casa y destruyeron su invento. Cuentan otros que no fue la envidia la causa de la revuelta vecinal, sino la conciencia de que un aumento de producción de tal magnitud deprimiría el precio del hilo. Por lo cual todos acabarían trabajando más para ganar lo mismo.

En la línea de entradas anteriores, yo argumentaría que Mr. Hargreaves, consciente o no de ello, escogió dar preferencia a su relación con las cosas (la producción, el dinero) a la relación con su comunidad (con las personas).

No fue el único. Durante los años siguientes otros emprendedores perfeccionaron las máquinas y las albergaron en fábricas movidas primero por las corrientes de los ríos y luego por las máquinas de vapor. El resto es conocido: se inició la Revolución Industrial, una época de generación de riqueza sin precedentes en la historia de la Humanidad. Pero que conllevó también durante décadas abusos y traumas sociales de primera magnitud, incluyendo el trabajo de niños en las fábricas en condiciones infrahumanas.

Haciendo balance de ello, The Economist escribía que:

“El progreso tecnológico, al igual que el comercio, crea tanto ganadores como perdedores. La Revolución Industrial conllevó dislocaciones sociales y económicas enormemente dolorosas – aunque casi todo el mundo estaría hoy de acuerdo en que las ganancias en el bienestar humano valieron la pena”.

Una significativa manifestación de prioridades. Porque imagino que aquellos que sufrieron el dolor de esas dislocaciones hubieran sugerido, de ser consultados, otro equilibrio entre ganancias y penurias.

Una historia, en cualquier caso, a tomar en cuenta para lidiar con los ilustrados-TIC y construir la causa del Humanismo.com. Continuará.

3 comentarios

Archivado bajo Humanismo.com, Sociedad

3 Respuestas a “La Historia, ¿se repite?

  1. Juan Antonio García

    Muy ilustrativo como siempre…
    Imagino algunos entenderán mejor ahora esas entradas anteriores…
    Si acaso quieren entenderlas, vamos….
    Saludos…

  2. ghy

    Cuánta razón. El esclavismo por parte de las cosas hacia las personas. Ruedas de molino, remos en las galeras, algodón para los tejidos, etc.

    Edsger Dijkstra venía a decir en uno de sus escritos algo así como: Que así como el médico ni debe ni está obligado a padecer las enfermedades que cura o investiga, los investigadores e ingenieros de otras ramas tampoco deben estar sometidos a los problemas que pueden producirles las materias y objetos las cuáles investigan o crean.

  3. Pingback: Marcos mentales: Maquinismo vs. TICismo « ruizdequerol

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