Archivo diario: febrero 24, 2008

El infierno se congela, Microsoft se expande

hell-freezes-over.jpgAl hilo del anuncio de la nueva política de Microsoft sobre la interoperabilidad de sus productos, un reputado blogger escribía que:

«Sólo en contadas ocasiones podemos decirlo: el infierno se ha congelado. Microsoft, la empresa líder del sector de la tecnología, ha anunciado que cambia completamente su actitud con respecto a los estándares«.

Dos afirmaciones en una sola. A comentar en dos entregas. Sobre la primera, corre por la red una historia apócrifa, que algunos sitúan en una Universidad americana, y otros en Valladolid. En cualquier caso, para los que no la conozcan, la reproduzco traducida y levemente adaptada:

¿Es el Infierno exotérmico (desprende calor) o endotérmico (absorbe calor)?

La mayoría de los estudiantes usaron en sus argumentos la Ley de Boyle (un gas se enfría cuando se expande y se calienta cuando se contrae).

Pero un estudiante escribió lo siguiente:

«Necesitamos primero saber si la masa del Infierno cambia con el tiempo. Para ello nos face falta conocer el fujo de almas que entran al infierno y el de las que salen. Parece razonable suponer que una vez que un alma entra en el Infierno, allí se queda. El flujo de salida es pues igual a cero.

En cuanto al flujo de entrada, la mayoría de las religiones que hay en el mundo sostienen que si no eres miembro de su religión vas al Infierno. Como hay muchas religiones y nadie pertenece a más de una, hemos de suponer que todas las almas van al Infierno. Tal como están las tasas de natalidad y de defunciones, el número de almas en el Infierno debe llevar muchos años creciendo exponencialmente.

La Ley de Boyle nos dice que para que la temperatura y la presión del Infierno permanezcan constantes, su volumen tendría que aumentar proporcionalmente al número de almas que van entrando. Necesitamos pues saber cómo se modifica el volumen del Infierno. Hay dos hipótesis posibles.

a). Si el Infierno se expande más lentamente que el flujo de almas entrantes, su presión y temperatura aumentarán hasta que el Infierno explote.

b). Si el infierno se expande más rápidamente que el flujo de almas entrantes, su presión y temperatura descenderán hasta que el infierno se hiele.

¿Cuál de las dos es la correcta? Bien. Si tomamos en cuenta que en el primer año de carrera Teresa me dijo que «Se helará el infierno antes de que te acuestes conmigo» y también que anoche nos acostamos, la hipótesis correcta debe ser la segunda. Así pues, el Infierno debe ser exotérmico y por tanto se ha helado.

El corolario es que, si el Infierno se ha helado, no acepta ya más almas, por lo que todas van directas al Cielo. Lo cual prueba la existencia de Dios. Pero no voy a explicárselo a Teresa, porque a ella no le hace falta esa prueba. Anoche, cuando estábamos juntos, no paraba de exclamar: «Dios Santo, Dios Santo!!!«.

Solventada pues, para mí de forma definitiva, esta cuestión sobre el Infierno, podemos cambiar de tema y hablar sobre Microsoft. En una próxima entrega.

Deja un comentario

Archivado bajo Innovación, Marcos mentales, Propiedad Intelectual, Prospectiva

La CMT podría explicarse mejor

En el suplemento «Negocios» de El País de hoy, el presidente de la CMT escribe sobre el reto de la fibra hasta el hogar.

Lo he leído intentando ponerme en la situación de un no especialista en telecomunicaciones ni en regulación. Y la impresión que he sacado, la que quería comentar y compartir, es que de no haber sabido de entrada de qué iba la cosa, no hubiera entendido absolutamente nada. (Eso suponiendo que hubiera conseguido llegar hasta el final del artículo).

¿Es éso inevitable?

hojas-hojas-secas.jpg

El contexto del artículo es la expectativa de la industria de telecomunicaciones, de algunos políticos (aunque no muchos) y de algunos usuarios avanzados (tampoco demasiados), de conectar a los hogares a la red a través de una fibra óptica, que sustituiría al hilo telefónico convencional.

La consulta que la CMT hizo pública hace unos meses sobre la regulación a aplicar a estas nuevas redes no generó más allá de una treintena de respuestas, entre las que no se incluía la de ninguno de los partidos políticos mayoritarios, ni la de ninguna de las organizaciones empresariales que habitualmente intervienen activamente en el debate sobre asuntos económicos, incluyendo los de las infraestructuras convencionales.

Es de aplaudir, por tanto, que la CMT se esfuerze, a través de los medios de comunicación, en difundir la relevancia de estas cuestiones. Pero me temo que, si lo que se pretende es interesar a una audiencia más amplia, no ha acertado con el tono.

¿Comentarios? ¿Sugerencias?

Deja un comentario

Archivado bajo Economía, Fractura estratégica, Regulación TIC, Sociedad