Multitasking for almost nothing (Tech version)

multitasking_2.jpgTendría que sentarme a escribir; quizá un ‘post’ con algún sentido acerca de la oferta de Microsoft para adquirir Yahoo!. No parece demasiado difícil.

Pero me da pereza; en parte porque no quisiera perderme el telefilm de la noche. Así que me llevo el ‘laptop’ hasta el sofá.

Decido, para inspirarme, empezar echando un vistazo via mi pestaña de RSS, a los periódicos del día en castellano. Nada de lo que dicen me parece especialmente inspirado, ni siquiera para fusilarlo.

Así que, dejando un montón de ventanas abiertas, me conecto a la cuenta de correo en la que recibo diariamente varios mails con resúmenes sobre tecnología. Como tenía el correo por abrir desde hacía varios días, los buzones tienen decenas de mensajes sin leer, además de otras docenas apartados en las carpetas de spam.

Entre todos ellos, uno de mi amigo Clement, que por fin responde a una cuestión que me urgía hace días y que está aún sin resolver. Lo abro; separo su anexo; busco el documento para el me hacía falta; me pongo a editarlo. “Total, me digo – tendría que ser cuestión de un minuto“.

Pero al cabo de veinte me doy cuenta de que la cosa tiene más intríngulis del que pensaba, así que decido aplazarla para mañana y volver al material para mi blog.

Veamos. La oferta de Microsoft se anunció el Viernes, 1 de Febrero. Pero tengo correos con noticias sin revisar desde muchos días antes. “¿No me habré perdido alguna interesante? – me digo – Quizá alguna que me saque del apuro de escribir un ‘post’ rápido”.

Pero no. Quince mensajes y veinte minutos más tarde todavía voy buscando. O no ha pasado nada interesante o con las prisas no lo estoy sabiendo ver. Mientras intento a toda prisa decidir un plan de acción – se está haciendo tarde – veo que mi hija, que vive en los Estados Unidos, está también conectada. Ella también se ha dado cuenta de que estoy ‘online‘, poque la pantalla del Messenger parpadea.

“¿Qué tal un Skype? Tengo ganas de verte”

Bueno. Un pequeño descanso quizá no me irá mal. No puedo hablar con la tele puesta (tal como van las cosas, quizá tampoco puedo trabajar); así que agarro el ‘laptop’ y enfilo hacia el dormitorio.

¿No te quedas a ver cómo acaba la película?

Pregunta mi esposa. “Sí, vendré antes de que acabe el bloque de anuncios“. Pero no, cuando, después de la video-charla con mi hija vuelvo al sofá, la película está acabándose.

Lástima que te hayas perdido el final. Pero, ahora que estás conectado y haciendo un ‘break’ podríamos aprovechar para reservar entradas para el teatro el próximo fin de semana”.

Como he ignorado a mi esposa durante toda la película, me parece oportuno, además de políticamente correcto, aceptar su sugerencia. “Total, por Internet es sólo un minuto”. No exactamente. Pero hubieran sido sólo diez minutos si no fuera porque, justo cuando ya he dado el número de mi VISA, una pantalla de mi Banco me informa de que, “por motivos de seguridad adicional“, para completar la transacción debo registrar mi tarjeta en un sistema de Banca Electrónica que apenas uso, porque exige utilizar las claves de una tarjeta (física) que no consigo acordar dónde guardé.

Finalmente la encuentro y registro la tarjeta, pero mi reserva de asientos ha caducado. Así que tenemos que volver a empezar. Cuando por fin tenemos la reserva, ya es hora de irse a dormir y mi esposa enfila pasillo abajo.

He hecho servir mi Mac, el navegador, el blogeador, el buscador, el editor de documentos, la web-cam y el Skype, la banca electrónica y el comercio electrónico. Pero no he visto la película. No he acabado el informe. Y no tengo más que dos o tres frases para el ‘blog’. Me siento algo frustado, la verdad.

Pienso que por lo menos podría buscar una ilustración para el ‘post’, si es que llego a escribirlo. O quizá dibujarla yo mismo. “Total, esto me llevaría sólo unos minutos“.

Emerge entonces del dormitorio la voz de mi esposa, que reclama mi presencia en un tono sugerente que asocio a eventos y recuerdos especialmente placenteros.

No sé que habrían hecho ustedes en circunstancias similares. Lo siento si echan en falta mi ‘post’ de casi todos los días. Pero yo cierro el ‘laptop’ , apago la luz del salón y enfilo pasillo abajo hacia el dormitorio.

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