¿Escuchan las marcas a los medios sociales?

Julio 29, 2009

blog_090729bVeo en la prensa de hoy un anuncio de la nueva Spanair, “la Spanair de todos“, apoyada por próceres e instituciones catalanas, proclamando que ‘quiere volar desde 25€’.

blog_090729Recuerdo al tiempo que hace pocos días algunos viajeros catalanes, frustrados por un retraso de más de 24 horas en un vuelo a Barcelona, lanzaron en Twitter un viral (#kkspanair), del que he recogido algunas muestras en la imagen.

Me pregunto ahora:

  • ¿Cuál de las dos acciones, la publicidad positiva en la prensa, el boca a boca negativo en Twitter, tendrá más impacto?
  • ¿Cómo lo podríamos saber?
  • ¿Será Spanair consciente de cómo han reaccionado sus clientes descontentos? ¿Les habrán escuchado en Twitter? ¿Se pondrán en contacto con ellos?
  • Sea cual sea hoy la respuesta a las cuestiones anteriores, ¿pensamos que será la misma el año que viene? ¿dentro de cinco años?

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Twitter y Skype: Prospectiva en perspectiva

Junio 27, 2009

How the Internet killedAlgunos comentarios, que agradezco, a mi entrada anterior sobre Twitter me impulsan a ampliar la exposición de mi punto de vista.

The Economist, una publicación por la que tengo un enorme respeto, pronosticó en una portada de 2005 el fin del negocio de las telecos (“How the Internet Killed the Phone Business“).

En ese momento, cuando la telefonía móvil era ya un negocio consolidado, el titular, con la imagen de esos postes telefónicos caídos, parecía un poco sensacionalista. En el interior, sin embargo, la sustancia del artículo se centraba en el potencial disruptivo de la telefonía sobre IP (VoIP), y en particular de Skype, entonces una empresa emergente.

Unos años después, los hechos hablan por sí mismos.

  • Las operadoras telefónicas siguen ganando dinero, incluso con las líneas fijas, porque se han vuelto más eficientes, porque han rentabilizado su oferta de banda ancha, y porque han integrado en sus redes adoptado la tecnología de VoIP.
  • Skype es un servicio enormemente popular y rentable, aunque de tamaño menor comparado con el de las operadoras. Algo que sospecho que sus creadores ya vaticinaban cuando vendieron Skype a eBay por mucho más de lo que ahora vale.

Mi apuesta en la entrada anterior es que el futuro de Twitter será similar al de Skype. La mantengo.

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Tecno-utopizando (esta vez sobre Twitter)

Junio 25, 2009

blog_090626Quizá por coincidencia con el uso de Twitter por la oposición en Irán, o quizá no, la revista TIME dedicó una portada reciente a Twitter, presentándolo como una herramienta que cambia o cambiará nuestras vidas. Un titular apropiadamente jaleado desde la comunidad de los ‘ciberlibertarios e ‘ilustrados-TIC‘. Para algunos, el acceso a Twitter es incluso cuestión de Estado.

blog_090625No oculto que me irrita el sensacionalismo en general, y quizá más el de algunos ciber_utopistas cuya ideología e intenciones quedan muchas veces convenientemente oscuras. En este caso, me limitaré a dos consideraciones breves:

  • El ‘track record‘ de la revista TIME como oráculo tecnológico no es precisamente brillante. He recuperado de mi colección una de las portadas que dedicaron (en 1993!) a las ciberautopistas, que todavía no tenemos. Hay más ejemplos.
  • Me he molestado en poner en un gráfico, por eso del impacto visual, algunos datos sobre tecnologías y habitantes en el mundo. Para que Twitter saliera en el mapa habría que agrandar la figura a varias pantallas.

Puestos a destacar cuestiones que son o debieran ser cuestiones de Estado, las hay mucho más relevantes que Twitter.

Una cuestión final. Twitter no tiene ingresos, por el momento, por lo que puede o no acabar siendo una empresa viable. Puestos a hacer futurología, digamos que a cinco años vista, se me ocurren varios escenarios:

  1. Twitter sobrevive como empresa y como marca.
  2. Twitter es absorbida por otra empresa de Internet, y los servicios à la Twitter se convierten en una ‘commodity’.
  3. Otro (por especificar).

Yo apuesto por el segundo. ¿Y vosotros?


¿Qué espíritus se asientan en Twitter?

Junio 25, 2009

Los medios (p.e. en El PaísNew York Times , Forbes) han explicado abundantemente estos días cómo la oposición al régimen en Irán utiliza los ’social media’ (como Twitter, Facebook y similares) para coordinar y difundir sus acciones de protesta.

smart mobsUna vívida demostración, sin duda, del potencial de transformación social de las tecnologías. Confirmando lo que los estudiosos de los fenómenos de innovación detectaron hace mucho: los usuarios encuentran muy a menudo usos de las tecnologías que no habían sido previstos por sus creadores.  Seguro que los amos de Twitter no tenían en mente que su invento se utilizara como instrumento de agitación política.

Con todo, yo sería prudente antes de extrapolar sobre este fenómeno. Recupero una observación que Howard Rheingold hizo años atrás, cuando percibió el potencial de los SMS pero aún no podía imaginar la aparición de Twitter:

Cuando un nuevo medio de comunicación reduce el coste de solucionar dilemas de acción colectiva se hace posible que más gente ponga recursos en común“.

Valorar el futuro impacto social de Twitter (y otras herramienta de ’social media’) exige poner el foco, no en la herramienta, sino en los ‘dilemas de acción colectiva‘ relevantes, las comunidades que los así los consideran y los mecanismos (explícitos e implícitos) de funcionamiento de esas comunidades. Una cuestión bien tratada en el libro de Rheingold (parcialmente accesible online), y antes de él por otros sociólogos.

Twitter (y herramientas similares de colaboración) serán útiles, sin duda alguna, para innovadores sociales y comunidades con causa. Pero, cuando esta causa está ausente o es débil (pienso que así es en bastantes casos de twitterismo), se convierten en amplificadores de frivolidad.

Me quedo con las ganas de intentar esbozar una taxonomía de los espíritus que se asientan en Twitter. Será otro día.

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Twitter: Más vertical que horizontal

Junio 3, 2009

Un estudio reciente de la Harvard Business School confirma algo que ya había detectado en mis primeros días en Twitter:

“Twitter’s resembles more of a one-way, one-to-many publishing service more than a two-way, peer-to-peer communication network”.

twitter research 1En concreto, según el estudio, la mitad de los usuarios utilizan Twitter menos de una vez cada 74 días. Por contra, el 10% de los usuarios más activos generan más del 90% de los mensajes en Twitter. Una proporción mucho mayor de la que se da en las redes sociales como Facebook.

Curiosamente, Enrique Dans, un twitter-adicto confeso ha expresado varias veces su temor de que (*):

“… nos acabemos encontrando con que Internet, la Internet que conocimos, se convierte en algo tan parecido a la radio, a la televisión y al resto de los medios unidireccionales, que acabaremos sintiendo asco de habernos conocido”.

El estudio de Harvard apunta la posibilidad de que se llegue a esta situación por un camino diferente al que preocupa al Profesor Dans. En este caso, la minoría dominante podría acabar siendo, como en tantas tertulias de la tele, la de los que más gritan o los incapaces de callar. Y no necesariamente de la minoría (o mayoría, ojalá) de los que tienen algo que decir.

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(*) Nota: Un juicio de valor que, dicho sea de paso, no es óbice para que el Profesor Dans se prodigue en los medios unidireccionales.


Si la atención es un recurso escaso, ¿por qué regalarla?

Mayo 15, 2009

¿Valoramos en algo nuestra capacidad de prestar atención? Si es así, ¿por qué la regalamos tan fácilmente?

Hace algunos años, Herbert Simon, uno de los pioneros de la inteligencia artificial, y por tanto nada sospechoso de ludismo, escribía que (negrillas añadidas):

Ni un solo elemento en las nuevas tecnologías incrementa el número de horas diarias o la capacidad de los seres humanos para procesar información. El verdadero problema del diseño no radica en proporcionar más datos a la gente, sino en repartir el tiempo de manera que sólo les llegue aquello que sea relevante para las decisiones que quieren tomar“.

blog_090515

Un artículo del New York Times me conduce hasta la reseña de “Rapt“, un libro recién aparecido en el que una especialista en las ciencias de la conducta aboga por las virtudes de “la atención y la vida enfocada” (negrillas añadidas):

Sea cual sea to dotación de riqueza, apariencia, cerebro o fama, aumentar tu satisfacción conlleva enfocarse más en lo que realmente te interesa y menos en el resto“.

Fueras de serie“, el reciente best-seller, transmite indirectamente el mismo mensaje al señalar que un rasgo común a muchos que consiguen algo especial en la vida es la capacidad de concentrarse 10.000 horas (1.250 jornadas a tiempo completo, 250 semanas, 62,5 semanas, …) en aquello en lo que han escogido destacar. Algo que a buen seguro no se consigue dispersando la atención.

Continuaría escribiendo sobre el Twitter, las lucecitas que avisan del correo en las Blackberry y gadgets similares y sobre los ‘ilustrados-TIC‘ que promueven la economía de la atención y jalean a los que especulan con ella. Pero me doy cuenta que acabo de robarle a usted, lector que ha llegado hasta aquí, dos minutos de su atención. Mis disculpas. Recupérela de inmediato y haga buen uso de ella.

Saludos cordiales.


¿Qué diría de Twitter Peter Drucker?

Mayo 12, 2009

Un largo vuelo desde San Francisco a Barcelona me da tiempo de leer otro libro de Peter Drucker: “The Effective Executive“, publicado inicialmente en 1967.

blog_090512¿Qué me impulsa a leerlo?:

  1. Tenemos por aquí un problema de productividad. Del cual, intuyo, no están excluidos los directivos.
  2. Drucker es una autoridad en cuestiones de gestión. Pueden haber pasado cuarenta años desde algunos de sus escritos, pero no creo que sus principios hayan caducado.
  3. Tengo una cierta curiosidad por especular cómo casar los principios de Drucker con las tecnologías de hoy en día.

Apunto una frase del libro en mi tablero:

Para ser efectivos, todos los trabajadores del conocimiento, y especialmente todos los ejecutivos, necesitan ser capaces de disponer de bloques de tiempo de un cierto tamaño“.

Necesitan, en otras palabras, espacios de concentración sin interrupciones, de 90 minutos como mínimo, para poder pensar. Porque hay cuestiones, sobre todos cuestiones para los trabajadores del conocimiento, que exigen pensar más allá de lo intuitivo.

Algo me llevó a rescatar de mi archivo “The Twitter Curve“, un gráfico que sugiere que hay instrumentos TIC que tienden precisamente a lo contrario, a reducir cada vez más el tiempo que tenemos entre interrupciones.

¿Qué opinaría Peter Drucker sobre Twitter? A saber. Pero estoy seguro de que insistiría en que un ejecutivo o un profesional del conocimiento necesita, para ser efectivo, espacios sin interrupciones. Que cada vez, Twitter o no Twitter, son más difíciles de conseguir.

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Twitter =? muchos mini-GH

Abril 26, 2008

No estoy ‘à la page‘; no me importa confesarlo. Después de varias semanas de pensar sobre ello (y escribir por primera vez sobre ello) sigo sin ver el interés de apuntarme a Twitter (al tiempo que, debe de haber alguna relación, está dejando de interesarme pasear por Facebook, otra autoproclamada ‘herramienta social‘).

No consigo, lo confieso, encontrar motivos para ir explicando continuamente “¿Qué estoy haciendo?“; ni siquiera a mis amigos; y menos a los que no lo son o ni siquiera conozco.

Sin embargo, un número creciente de tecnófilos parecen opinar lo contrario; y actualizan continuamente (a través de Twitter o similares) sus blogs o páginas web: “Saliendo de clase”; “Tomando una cañita con los amigos antes de ir a casa”; “En casita”, etc.

Nada que opinar al respecto: para gustos se hicieron los colores. Me siendo aludido, sin embargo, cuando un “ilustrado-TIC” y adicto confeso al Twitter escribe, entiendo que algo despectivamente, sobre “la cara de haba de quienes no alcanzan a entender qué tipo de razones llevan a alguien a mantener un diario de sus actividades de ese tipo“. Me hace pensar sobre esas razones.

Dándole vueltas, he llegado a la conclusión, que expongo a modo de hipótesis, de que un Twitter-adicto puede tener mucho en común con los protagonistas (y espectadores) de Gran Hermano y ‘realities‘ similares. Como muestra, sólo una muestra, sugiero leer la reacción del personaje en cuestión cuando alguien se atreva a considerarle ‘sobrevalorado‘ (las negrillas son mías):

… a ti que me vinculas o me citas, a ti que me sigues en Twitter, Jaiku, Facebook, Dopplr y tantos sitios más, a ti que me incluyes en un ranking, a ti que me votas positiva o negativamente en el Menéame, a ti que me usas para inspirar una columna en tu periódico, a ti que pasas por aquí para llevarme la contraria todos los días como si fuera lo más importante en tu vida, a ti que pones publicidad, a ti que me llamas para entrevistarme, a ti que me llamas para que dé una clase o conferencia… a TODOS, de verdad: muchas gracias por sobrevalorarme tanto, tan bien y durante tanto tiempo“.

Una declaración que tiene, para mí, varios rasgos destacables:

  • Está escrita exclusivamente en primera persona. Yo, mi, me, conmigo. (Por ejemplo, “a tí que me citas” en vez de “a tí que citas lo que escribo”).
  • Parece tener necesidad de resaltar de cuántos modos se esfuerza en encontrar audiencia: Menéame, Twitter, Jaiku, Facebook, Dopplr y tantos sitios más. ‘Herramientas sociales‘ que la mayoría de los simples mortales, incluso de que utilicen Internet regularmente, pueden no conocer.

Tecnología y sociedad, nos dicen, se co-producen. Las personas y los grupos sociales adoptan las tecnologías en función de sus objetivos e intereses, y en el proceso las adaptan y las moldean. Herramientas como Twitter, como también la combinación de la TV y el GH, no cambian a la sociedad ni a las personas. Sólo canalizan, entre otras cosas, pasiones, pulsiones y obsesiones. De todo tipo.

Las palabras de Zygmunt Bauman, escritas antes de la emergencia de la Web 2.0, me parecen igualmente aplicables:

“El culto que rodea a una celebridad no tiene aspiraciones monopolistas. Por competitivas que sean, las celebridades no compiten realmente entre sí. La pertenencia al culto a una celebridad no excluye (y mucho menos impide) unirse a la comitiva de la otra. Todas las combinaciones están permitidas, porque cada una de ellas multiplica el encanto del culto a las celebridades en general [...] Como consecuencia, por muy numerosa que pueda resultar la partida de seguidores, cada uno de ellos puede retener una gratificante sensación de individualidad (incluso de singularidad) asociada a su elección”.

Continuará, me temo.

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Contrapunto: Zen vs. Twitter

Febrero 27, 2008

Hace unos días El País publicaba una entrevista con Gao Xingjian, Premio Nobel de Literatura en el año 2000. En una época en que se ensalza la hiperconectividad, me llamó la atención que el titular de la entrevista fuera:

zen-vs-twitter_2.jpg

Me interesó lo suficiente como para extractar algunos detalles más de sus reflexiones:

Zen es una forma de vida, una mentalidad, pero se puede llegar a convertir en un método [...] Cuando el ego se convierte en obsesión, uno se convierte en un enfermo [...] El espíritu zen ayuda a tomar distancia de ese egocentrismo ciego, a alejarse de sí mismo en cierto modo. Y cuando uno se aleja de sí mismo puede observarse. Y si puede observarse, está tranquilo. Y está lúcido. [...]

La soledad no es mala, al contrario. Si se pretende pensar y actuar con total independencia, la soledad es necesaria. Frente a la locura del mundo, la soledad nos salva.

zen-vs-twitter.jpg

Por la lógica de los contrastes, estos pensamientos me trajeron a la mente el fenómeno de Twitter. Que, quizá sean cosas de la edad, me parece que podría calificarse como una exaltación inmoderada de la trivialidad.

Casualmente, al administrarme mi dosis de lectura atrasada durante el fin de semana tropecé con un reportaje de Technology Review sobre el fundador de Twitter. Es una entrevista larga, que no intentaré resumir. Me contentaré con destacar tres comentarios con visiones distintas sobre el asunto de la trivialidad. El primero es del propio fundador de Twitter (mi énfasis):

Twitter is catching on for a simple reason: “It’s social, and people are social animals. People like other people. So hearing from them, and being able to express yourself to people you care about in a really simple way, is fun, and it can be addictive.

Por su parte, la directora de un laboratorio sobre computación social opina que:

Because it focuses on the minutiae [...], it gives a much richer portrait. With other forms of communication, we don’t tend to share those everyday things, but the question ‘What are you doing?‘ is exactly the thing that we ask people we care about. Otherwise we only get the big events, the things that are worth sending an e-mail about.

Algunos, por otra parte, opinaríamos que “comunicar” y “cotorrear” no son exactamente equivalentes. Una cuestión de marcos mentales, en la que coincide un tercer entrevistado en el reportaje en cuestión.

To others, of course, twitters seem banal, narcissistic, and excruciatingly dull: “Twitter is a worthless app for the most self-absorbed among us. [...] Furthermore, most blogs are really boring (perhaps even my own). Twits are even worse.

El concepto redes sociales admite más de un marco mental, del mismo modo que lo admite el concepto sociedad. Volveré sobre ello. Sobre todo, porque pienso que aseveraciones como “las redes sociales son el futuro de las telecomunicaciones” merecen analizarse con algún cuidado. Lo mismo que las apologías de Twitter y similares por parte de algunos “ilustrados-TIC“.

Zen y Twitter. Dos extremos entre los que posicionarnos. Alguien dijo que la tensión entre extremos, como la de una cuerda de guitarra, es una oportunidad para la música. Si hay músicos, claro está.

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