¿Quién evalúa/orienta a nuestros maestros?

Septiembre 17, 2009

El último informe de la OCDE sobre el estado de la educación en el mundo (“Education at a Glance“) ha tenido una cierta repercusión en los medios de comunicación (p.e. en El País), que han hecho énfasis en algunos de los desequibrios del sistema educativo español.

No existe probablemente un único factor, de entre las varias decenas que recoge el informe, que determine por sí solo el estado de la educación en un país. Me arriesgaré, sin embargo, a apuntar, para ponerlo a debate, un aspecto que me ha llamado especialmente la atención: cómo se gestiona la responsabilidad de los profesores.

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Datos: OCDE "Education at a Glance" 2009

Según el informe de la OCDE, casi la mitad (45%) de los profesores españoles declara no haber recibido evaluación ni feedback de su rendimiento durante los últimos cinco años.

¿Podemos tener maestros excelentes sin evaluarlos, sin reforzar lo que hacen bien y ayudarles a mejorar en lo que hagan peor?

Datos: OCDE "Education at a Glance 2009"

Datos: OCDE "Education at a Glance 2009"

Más aún cuando, según datos del mismo informe, los maestros españoles están entre los mejor pagados en relación a la riqueza del país.

Datos: OCDE "Education at a Glance 2009"

Datos: OCDE "Education at a Glance 2009"

Lo que no sabría cómo encajar con el dato (el último de esta entrada) de que la inversión de España en educación, relativa al PIB, sea notablemente inferior a la de los países de referencia.

Custodio en mi archivo una entrevista en ‘La Contra‘ con un reconocido gurú del management proclamando que “El feedback es el alimento del campeón“. La sociedad puede y debe exigir a los maestros que sean responsables. Pero también darles los instrumentos para ejercer mejor esa responsabilidad. Evaluarlos adecuadamente es uno de ellos.

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Marcos mentales: Para mejorar la educación escolar

Septiembre 9, 2009

blog_090909Mal día de noticias. Desde fuera nos suspenden en educación (la OCDE) y en economía (el World Economic Forum). Todo el mundo parece coincidir en que:

  • Un sistema educativo que funcione es crucial tanto para la competitividad del país como para el impulso a la Sociedad de la Información (temática en la que se centra este espacio).
  • Que nuestro sistema educativo tiene bastante margen de mejora, por decirlo en positivo, comparado con los de los países que tomaríamos como referentes.

Estoy seguro (o por lo menos así prefiero pensarlo) que hay quien trabaja a fondo para mejorar nuestro sistema educativo. Pero, si hubiera de juzgar por los titulares de la prensa, parece que la llegada a las aulas de los ‘ordenadores Zapatero’, y el debate sobre si han de equipar software libre o software propietario, fuera más importante que la reforma del sistema.

Mi experiencia en la empresa es que cuando se tiene una organización que no funciona, lo más probable es que la introducción de ordenadores añada una faceta más a la desorganización. Apostaría a que el sistema escolar no es inmune a este fenómeno.

Por ello me anima constatar cómo Elvira Lindo escribe en el El País sobre la responsabilidad de los padres. En una línea similar, el Presidente Obama arenga a los estudiantes sobre su responsabilidad ante ellos mismos y la sociedad (Ver Video). (Sobre la responsabilidad de los educadores, otro día).

Es difícil que haya un equilibrio perfecto entre el impulso a la tecnología y el impulso a los principios, objetivos y valores. Pero, puestos a escoger un desequilibrio, intuyo que es mejor que la tecnología vaya por detrás del resto. De lo contrario, la introducción de la tecnología se convertirá en una cortina de humo para ocultar los verdaderos problemas de fondo.

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Formar también a empresarios y a políticos

Marzo 17, 2009

Acerada columna (“Del cero al infinito“) de Ramón Aymerich en La Vanguardia, argumentando que patronal y sindicatos difieren grandemente en sus respectivas visiones de nuestro futuro:

“Para la patronal, el mundo que nacerá de la crisis será muy parecido al actual. Sólo habrá cambiado España, que se habrá vuelto más periférica y sin margen para repetir el milagro del ladrillo. En este contexto, únicamente quedará el recurso a los salarios para ganar competitividad. Para los sindicatos no parece razonable que una crisis que se ha cocinado en las alturas de las instituciones financieras se resuelva con cargo a los asalariados”.

El periodista es prudente: no entra a valorar si la reciente observación del President de la Generalitat (“muy probablemente todos tendremos que trabajar más, y no necesariamente para ganar más“) supone que se alinea con la visión de futuro de la patronal.

blog_090317Periodista y President coinciden, eso sí, en la relevancia de la formación. El primero apunta que ”lo más productivo es llegar a acuerdos en materias como la formación de los asalariados o la difusión de una nueva cultura industrial y científica“. El President insta a “la transición de nuestra economía hacia sectores de más valor añadido y productividad“, para lo cual considera necesario “que la sociedad catalana en su conjunto sea consciente de que el cambio de modelo requiere un esfuerzo de formación que es necesario hacer personal y colectivamente“.

Pero para bajar al terreno sería necesario saber más del nuevo modelo y del programa de formación que requiere. Mientras nos lo cuentan, propongo que el programa incluya, no exclusivamente,  aprender a sacar el máximo provecho de las tecnologías de la información y la comunicación (las TIC). Algo que ni periodista ni President mencionan. Y que requeriría, sospecho, apuntar al programa a más de un político y de un empresario, incluso de la patronal.

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Marcos mentales: Confundir causa y efecto

Enero 11, 2009

blog_090111El último suplemento de Estilos de Vida de La Vanguardia contiene un largo artículo sobre los ‘nativos digitales’. No especialmente interesante, en mi opinión, porque se limita a reproducir con escaso espíritu crítico los tópicos habituales sobre la cuestión. Incluyendo la más que discutible clasificación en ‘aliens‘ e ‘inmigrantes‘ digitales que comentaba en entradas anteriores.

La fascinación por la tecnología, de la que los periodistas no están excluidos, distorsiona a veces el sentido del rigor, e incluso el sentido común, al considerar las relaciones, nunca lineales, entre tecnología y sociedad.

Pondré un ejemplo. Se cita a un profesor de secundaria de un instituto andaluz que sostiene que:

Los adolescentes que tienen mucha vida social digital son los que presentan mejores destrezas sociales en un entorno analógico“.

¿Qué validez tiene esta aseveración? Por ejemplo, se refiere a los adolescentes en general o sólo a los que el profesor ha tenido la oportunidad de observar? Pero, sobre todo, ¿cuál es la relación causa efecto en lo observado? Dos posibilidades, no excluyentes. Por ejemplo,

  • Los adolescentes con mejores destrezas sociales en el cara a cara son también los que mejor extienden también esas habilidades a la vida social digital.

¿O es a la inversa? La precedencia en las conclusiones tiene su importancia práctica. Yo, por ejemplo, intuyo que lo correcto sería dar prioridad a formar en la relación entre personas, considerando las herramientas digitales como subordinadas.

Es, claro está, sólo una opinión. Que, como opinión y a falta de evidencias más fundadas, vale tanto como las contrarias. Sobre todo cuando éstas últimas llevan a calificar en la prensa como ‘parias sociales‘ a los jóvenes que no se apuntan a una determinada red social. Un ‘marco mental‘ nocivo que vale la pena combatir antes de que se extienda demasiado.

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P.S. Una excepción en el artículo: Las reflexiones de Joan Mayans. Con mis respetos, Joan!!!


Un ataque de fragmentación total

Diciembre 6, 2008

Clara Sanchis relata en La Vanguardia que, buscando la explicación a “una serie de pequeños errores que cometía a diario” un joven que le ayudaba como secretario, empezó a fijarse de cerca en su método de trabajo …

“Y fue cuando vi que mientras revisaba el correo, descargaba archivos, enviaba y recibía SMS, controlaba las noticias de última hora, contestaba al teléfono, apuntaba cosas y buscaba datos en internet. Todo ello, relacionado con el trabajo que nos ocupaba, sin un ápice de incorrección laboral, pero enredado en una vorágine de puro descontrol. Tú lo que tienes, le dije, es un ataque de fragmentación mental”.

multitasking_2Las conclusiones de Clara Sanchis, que comparto, incluyen que “Se trata de hacer las cosas una detrás de otra, y no todas a la vez” y que “el exceso de posibilidades de la tecnología nos puede llevar al pensamiento discontinuo y de ahí, a la ineficacia total“. Ya he escrito en otras ocasiones sobre las mías, sobre cómo las herramientas tecnológicas nos ayudan con igual facilidad a ser productivos que a dispersarnos, a hacer más eficazmente algunas cosas como a distraernos aplicándonos a todas, incluidas las menos importantes.

No me repetiré. Pero dejaré una cuestión para debate. Seguramente estaríamos todos de acuerdo en la necesidad imperiosa de que en las escuelas se enseñe cómo usar las herramientas TIC.

¿Tendría también que enseñarse cómo NO usarlas?

Puesto de otro modo.

¿Es bueno que se considere como positiva la capacidad de ‘multitasking digital’ de los adolescentes? ¿No sería tan importante (o más) enseñarles la práctica de la atención continuada, de la concentración?

Preguntas que llevan a su vez a otras cuestiones  que dejo pendientes para un reflexión más a fondo sobre el “Humanismo.com

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Entradas anteriores sobre esta cuestión:


Tecnología y Diseño Social (2): Las TIC en la escuela

Abril 9, 2008

El País publicaba recientemente, bajo el titular de la imagen, un artículo sobre Internet y las TIC en la escuela. Con un tratamiento, en mi opinión, superficial y limitado a los tópicos habituales. Lo cual me da pie a engranar con la temática de la tecnología y el diseño social, iniciada en los últimos ‘posts’.

Tópico 1. Poner el énfasis en la formación del profesorado, “la mayoría del cual dispone sólo de una alfabetización digital básica“, como si esta carencia fuera el principal factor limitativo.

  • “La Red sólo contribuye a mejorar el rendimiento académico si los profesores saben cómo aprovecharla”.

Pero los profesores no son los que definen los temarios, ni la distribución de asignaturas y horarios, ni los criterios de evaluación, ni sus propios programas de formación. Si se llegara a la conclusión de que el funcionamiento de una empresa mejoraría si su personal estuviera mejor formado (en las TIC o en cualquier otra materia), ¿a quién se responsabilizaría de esa carencia? ¿a la Dirección o a los trabajadores?

De otra parte, se menciona que “el 90% de los profesores tiene ordenador [e Internet] para prepararse las clases, pero sólo el 20% lo aplica en el aula“, un dato confirmado por otros estudios. No vale afirmar que, en general, los profesores son analfabetos en materia de TIC. Porque son capaces de usarlas fuera de la clase. ¿Cuál es el facto que bloquea utilizarlas también en clase?

Tópico 2. “El problema es que los terminales siguen estando restringidos a las aulas de informática, a las que los docentes sólo acuden ocasionalmente“.

Ciertamente, no se pueden utilizar ordenadores en las aulas que no estén equipadas. Pero entonces, ¿quién y por qué decidió poner los ordenadores sólo en las aulas de informática, muchas veces infrautilizadas? ¿Cuáles eran los ‘marcos mentales‘ en base a los que tomaron estas decisiones de inversión? ¿Han cambiado desde entonces? ¿Cómo?

Tópico 3. “La solución consiste en cambiar el sistema educativo para adecuarlo a las TIC, y no al contrario“.

Más que tópico, una frase vacía de contenido. ¿A qué se supone que sería solución ese cambio? ¿A los objetivos globales del sistema educativo, sean los que sean? ¿O sólo a la introducción de los TIC?

Y además, puestos a pensar los cambios que hagan falta en el sistema educativo, ¿seguro que la disponibilidad de las TIC habría de ser el principal factor de cambio? De cara a construir nuevos ‘marcos mentales’ en los que encajar los cambios necesarios en el sistema educativo, ¿el cambio tecnológico es más relevante que los cambios sociales, incluyendo el tránsito a la sociedad líquida? Sólo los ilustrados-TIC darían una respuesta afirmativa al 100% a este interrogante.

Una observación final, para los curiosos. Busquen las referencias a las TIC en el “Pacto Nacional para la Educación“, que yo suponía que era la hoja de ruta para la evolución del sistema educativo en Cataluña. Me interesarán sus observaciones sobre cuáles eran los “marcos mentales” de los redactores de ese documento.

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