He colgado en mi tablero recortes con reflexiones de algunos de los artículos que he ido recortando sobre la crisis económica y cómo salir de ella.
Incluso con lo reducido de la muestra, la conclusión de este ciudadano de a pie es que:
- Hay responsables, pero nadie se hace responsable. Cuando la dialéctica es pasarse la pelota entre (porciones de) el sector privado (financieros, especuladores, empresarios aventureros, …) y (porciones de) el sector público (reguladores que no hicieron su trabajo, políticos que prefirieron mirar hacia otro lado, otros que simplemente no se enteraron, …) lo prudente administrar con ciudado la confianza en unos y otros.
- Falta teoría (para los teóricos) y nuevos ‘marcos mentales’ para los ciudadanos. También los economistas nos han fallado. Tanto, quizá tendríamos que poner la etiqueta de ‘Ciencia Económica‘ en cuarentena.
¿Que queremos y/o podremos hacer los de a pie si todos esos mencionados arriba nos continúan fallando? (lo cual no me parece una hipótesis improbable).
Creo que deberíamos fabricarnos espacios de reflexión y debate sobre los modelos de futuro y no fiarlo todo al ‘pensamiento holgazán‘ al que se refiere Estefanía. No sabría exactamente cómo hacerlo, pero seguro que un uso inteligente de las TIC formaría parte de cualquier solución. (Más sobre las TIC en la tercera y última entrega de la serie sobre 2009).
De momento, apunto que la suma del Humanismo.com pendiente y de una Economía 2.0 emergente empezaría a configurar un espacio para una ‘ingeniería social’ que integre TIC y valores humanos y sociales. Un espacio en gran medida aún por explorar, me parece.
¿Comentarios? ¿Sugerencias?
Enlaces:
- “La felicidad en un mundo hecho trizas”, Timothy Garton Ash, El País, 4/1/2009
- “La era de la inocencia”, Josep Ramoneda, El País, 4/1/2009
- “Pensamiento holgazán”, Joaquín Estefanía, El País, 4/1/2009
- “La culpa es de los políticos”, Soledad Gallego-Díaz, El País, 30/11/2008
- “Pertinacia irresponsable”, J. M. Eguiagaray, El País 3/12/2009
- “Ojalá esta crisis nos obligue a corregir el sistema”, La Vanguardia 2/12/2008
- “Para que no olvidemos”, Paul Krugman, El País 30/11/2008

