Según Manuel Castells, el paradigma ‘informacional’ desplaza al industrial porque “es más eficiente en la acumulación de dinero y de poder“.
Si eso es así, quienes impulsan la causa de la sociedad de la información, o por lo menos algunos de ellos, lo harían para acumular, legítimamente, dinero o poder.
Si eso es así, adoptar irreflexivamente el discurso de los más fuertes es también concederles ventaja de entrada. Aunque ignorarlo suponga concederles una ventaja todavía mayor.
Por tanto, la sociedad de la información nos importa si queremos competir. Nos importa incluso si sólo pretendemos no quedarnos descolgados.
Hay más puntos de vista. Pero, ¿no es éste suficiente?
